Titulado en Madrid en 1942, su labor profesional estuvo dirigida hacia la dinamización artística española, con especial atención en el arte abstracto a través de la dirección del Museo de Arte Contemporáneo, y la planificación y erección en el Instituto Nacional de Colonización de una serie de poblados de gran calidad arquitectónica y urbanística que integran las distintas actividades artísticas en el hecho construido. Destacan Vegaviana, Cañada de Agra o Miraelrío, entre otros.
Además, entre el resto de su obra descuella la arquitectura religiosa especialmente la iglesia de Nuestra Señora de la Luz- y la Biblioteca del Instituto de Cultura Hispánica, con Fernández Alba, ambas en Madrid.