El pasado 30 de enero de 2008 falleció en Madrid el arquitecto Fernando Higueras Díaz, casi sin trascendencia, silenciosamente, en contradicción con lo que ha sido su presencia pública en los últimos anos, siempre contundente, advertida, una contradicción que es casual reflejo de su arrolladora y compleja personalidad. Y es que Fernando Higueras no dejaba nunca impasible a su audiencia, ni siquiera a los que directamente le conocían y le trataban.